miércoles, 14 de junio de 2017

De mi, de ti

Crecí despacio aunque esperar se me dió mal,
fuí un niño alegre de eso se encargó mamá,
soñaba amor a muy temprana, muy temprana edad
y queda aún la pasión después de 20 años atrás,

Yo ya escribia desde la cuna, no es nuevo chaval,
no nos faltó de nada, más ser ricos se nos dió algo mal,
con una libretilla y poca tinta
en mi cabeza siempre estaba en alza el mismo recital,

Se marchó, pero seguimos adelante
por mucho que hable la ley no medirá el amor de un padre,
a día de hoy sigo soñando ser a él
lo que es el blanco al mismo blanco, lo que es fuego a nuestra piel,

Poco después yo me encontraba algo perdido,
la voluntad de Dios fué una cuestión que no percibo,
pero un milagro tan grandioso fué a llegar
sino a la par mis dos hermanos para mostrarme el camino,

Ellos me dicen ''tranquilo que na' va ir mal''
con la compleja sencillez de un ángel sobre el pedestal,
tal vez sea así, yo no lo ví, pero aquí están,
cargando sobre el hombro las penas de mi verdad,

Algo más tarde mi pecho se fué a quebrar,
papá me dijo: ''hijo al cielo un ángel más'',
no le escuché o es que no le quise escuchar,
un genio se ha marchado, pero no debes llorar,

El lee mis versos, siente el peso que lleva mi rap,
yo no soy nadie, pero puedo respirar,
pues, lo hago tan puro que nadie nunca dirá
que me vendí por tres monedas a un estilo similar,

Con 16 sentí el amor de manera fugaz,
yo era inexperto; ella un soldado que buscaba paz,
como explicarle casi cinco años atrás
que en mi pecho nunca estuvo lo que ella quería encontrar

Y se marchó, como se marcha el viento,
luego conocí lo que sentí como algo fiel y eterno,
era tan pura y yo tan bandolero
que desaparecí como una estrella a ras de cielo,

A día de hoy aún me lo sigo preguntando,
me duele tanto no saber sobre qué escribo,
qué es el amor, le pregunté a un ángel caido,
dime, ¿Por qué te mata lo que te hace sentir vivo?.

viernes, 17 de febrero de 2017

Soldados de fuego

En mi boca se libra una guerra cada madrugada,
a veces la provoco yo porque no vienes,
pero siempre me pierdo intentando encontrarte
porque dueles incluso cuando no estás,

Mis soldados son de fuego y mueren,
pues tu eres la brisa helada que me acongoja,
arrancas de mi pecho la verdad
y se la entregas al diablo para redimirte

Y sin embargo yo te espero,
pensando que me quieres, que te quiero,
sin saber que lo único cierto de tus palabras
es el odio que escondes tras cada una de ellas

Si en mi pecho aterrizan las estrellas
a las que nadie ha pedido jamás un deseo,
como pides tú un amor eterno,
dejando lo eterno del amor al borde del desastre,

Por eso libro dicha guerra,
por eso mis soldados son de fuego,
porque solo batallo por ti,
porque adoro derretirme entre tus brazos.

martes, 17 de enero de 2017

Alfarero

Eché de menos tantas cosas
que olvidé que echar de menos;
los paseos bajo el sol,
las charlas con mi abuelo,

El café del mediodía, mis problemas,
lemas desgastados que tornaron en poemas,
el azar de madrugada, las salidas,
los amigos para siempre; las indemnes despedidas,

Eché de menos el mar, temiéndole previamente,
fuí consciente del desastre en mi memoria,
supe de la gloria igual que del fracaso
y sin tan siquiera ser un Dios; supe del parnaso

Y eché de menos tantas cosas que ahora tengo y no valoro,
como ser más agresivo con todo aquello que imploro,
echo de menos escribir tras mi desgarro,
pues yo soy el alfarero y mis versos son de barro.