lunes, 8 de agosto de 2016

Luz

Soy la luz del camino,
el pájaro que vuela sin destino,
el mar sin sus olas; el vástago de un ser
que se perdió por guiar a los demás,

Soy el Ángel de la guarda,
la espalda que te cubren esos dioses,
soy la pose; el perfil del marginado,
con el que sin su permiso no sabes amar:

Ni ser amado.

Y después desaparezco,
prevalezco en el silencio y no me callo,
tallo ensayos en tu piel y lo mejor de todo
es que ni siquiera se tallar,

Si me esperas no te va a ser fácil,
tengo cicatrices de tanto querer
y a quien me quiere por placer
tiene la desgracia de no volverme a ver.

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