domingo, 27 de marzo de 2016

Volvemos

Volvemos a escribir bajo las sombras. A la lucha eterna contra los domingos y sus consecuentes derrotas porque aquí no hay quien gane.

Volvemos a cazar palabras para ver cual es la combinación que me lleva a separarme más del hastío y menos de mi cordura y al final siempre salgo perdiendo.
Salgo perdiendo porque tengo un corazón en ruinas, que aún no se ha reformado y ya está de nuevo en pedazos; porque me he levantado borracho otra vez y, joder, cómo lo echo todo de menos. Porque aquí es donde acaban las memorias de toda una semana; donde viene a morir el silencio.

Y es que en el fondo este es mi sitio. No puedo pedirme más a mi mismo; Hemos añadido una hora más y siento que el tiempo me está robando vida, claro, como siempre.

El teléfono suena, el presente continúa y yo estoy aún en pijama. No me apetece salir de aquí porque nada me interesa ahora mismo y si algo no me apasiona; lo mando a la mierda.

En fin, volvemos a regatear a los sentimientos, a mirarnos a la cara mutuamente, a desearnos, pero no decirnos nada; eso lo hacemos como nadie (y como todos).

Y yo vuelvo a esperarte; siempre soy yo el que vuelve a esperarte mientras el tiempo me sigue robando; mientras el teléfono suena (y no es para mi); mientras lo mando todo a la mierda y me sigo acercando al hastío a la par que me alejo de mi cordura; mientras sigo batallando aún sabiendo que esta lucha está abocada al frascaso.

Sean felices,

O inténtenlo.

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