lunes, 22 de junio de 2015

Luce el día

Sale el sol en la gran vía,
luce el día; Málaga arde
en un océano de fuego,
en un mar de pasiones

que parecen rotas, viles,
olvidadas al recuerdo,
recordadas al olvido
y cuerdo me mantengo

mas si loco yo anduve
es que te tuve; tú
mi veneno de noche,
yo tu espera al desgaste

si me dejaste ir ayer
o un miércoles me amaste,
se desangran los versos
que tú siempre rechazaste

y me anulaste sin razón,
mi corazón ya por las nubes,
si tu mirar me atrapa
a la par que me rehuye,

a la par que me ama
sin dar tregua al tiempo,
a los segundos, a los minutos,
a tus besos diminutos,

al rozar de tu fragancia,
de mi cruel alegoría,
cuando Málaga arde en la distancia
y sale el sol en la gran vía.

sábado, 20 de junio de 2015

Alambre y espino

Quiero irme, pero no quiero marchar, 
sigo el ritmo de un compás que había perdido,
que aún no he podido hallar
por las más de mil palabras que he omitido

y jugando mis cartas al despiste
para recordarme cada amanecer
lo que tú nunca entendiste;
lo que yo no quise hacerte comprender,

buscando los besos que se olvidaron,
los que encontramos de camino,
unos con petalos y rosas marchitaron
para ser pasto del alambre y del espino.

miércoles, 17 de junio de 2015

Vagabunda

Hoy no sé, pero quizá mañana
pueda quererte un poco más,
amarte un poco menos,
cuidarme de mi propia libertad,

que un nunca o para siempre
nos desate de locura y de pasión,
de cordura desenfrenada,
de un amor alterno a la razón.

Hoy no sé, pero quizá mañana
sepa de la veda que no te deja amar,
de lo que nace en cada verso
cuando tu perdón me hace despertar

y si nunca sé de ti; sabré de mi,
de todo lo que di y pude dar,
de lo que perdiste y perdimos,
de lo que perdí por suplicar,

tú; tierna y linda vagabunda,
reina de los corazones sin arreglar,
conjugas mis pasiones a la par,
haces mis heridas más profundas.

martes, 16 de junio de 2015

Siempre vuelves

Eres de esas personas que no se dejan llevar fácilmente, pero que cuando se dejan llevar lo dan todo. Te entregas al mismisimo infinito para dar lo mejor de ti a quien lo merezca, a quien también se deje llevar de tu mano. De esas personas que aparentan ser cálidas como el terral veraniego y que por dentro son tan frías como la nieve; nieve que se derrite al compás de sus vivencias o nieve que se endurece como sus corazones, a base de golpes.

Tus ojos reflejan lo que tus palabras no saben transmitir porque no son suficientemente hábiles para describir cada uno de los atisbos de fe que se han ido desmoronando durante toda tu vida. 

No sabes lo que es el amor porque nunca has amado hasta doler, nunca te han mirado a la cara y ten han dicho que te aman. Nunca lo han hecho con la mano en el corazón, porque antes de que lo hicieran, ya te habías encargado tú de destrozarlo con tus crueles fruslerías, con tus idas y venidas.

Mientras tanto, aquí estoy yo; escuchando mi silencio, silenciando cada una de mis escuchas para no poder pensar en ti. Borrándote de cada uno de los lugares en los que hemos amanecido, en los que nos prometimos amanecer, borrándote de mis sueños, de mi futuro y mi presente. Pero tú siempre vuelves para buscar guerra, para hacer de mi paz un sinfin de palabras malgastadas. Vuelves para pisotear cada uno de mis versos y derrotar mi efimera alegría, pero siempre vuelves.

Cuando contigo

Cuando me hablo a mi de ti
no me digo nada bueno,
tú siempre te pierdes
y yo siempre aqui te espero,

dónde estás cuando te llamo,
cuando entre el llanto repentino
me arrepiento de nosotros,
de mi pasión, de mi destino,

del intangible de mis palabras,
que ya no saben reir
si no es contigo, si no es sin ti,
que ya no saben vivir.

lunes, 15 de junio de 2015

De ilusiones se vive

Hemos nacido para soñar. Somos soñadores, todos y cada uno de nosotros soñamos con lo que tenemos, con lo que no tenemos, con lo alcanzable y con lo que creemos que nunca podremos alcanzar. No hay nada más bello y puro que soñar, que tener esperanza; porque de ilusiones se vive.

Soñamos con amar, con ser amados, con encontrar lo que todos quieren encontrar sin saber cómo lo haremos si quiera. Soñamos con mirar hacia la luna buscando una respuesta y haciendo alguna que otra pregunta que nos libre de nuestra incertidumbre; porque cuando un amor se acaba, lo entorpecemos con nuestra impaciencia, con nuestras ganas de amar teniendo aún el corazón roto, en pedazos que buscan recomponerse antes de encontrar algún otro camino.

De esta manera, vamos dando rodeos a la vida una y otra vez, sin darnos cuenta de que lo mejor siempre llega cuando menos te lo esperas, de que el amor verdadero ni se busca, ni se fuerza, ni se encuentra. Es un amor que se construye, que surje a partir del más puro de los sentimientos que es el de la ignorancia que supone vivir.

De tus pecados

Ahora vivo enamorado del pasado,
de tus besos, de tu forma de mirar,
de tu caminar inverso, perverso,
de tu piel morena, de tus palabrejas
que se desmelenan a mi poesía
a cada una de mis alegorías.

Vivo enamorado de tus pecados,
que los míos ya son bastantes
y sigo sin mirar hacia delante
por todos los roces arrastrados,
por los hechos concentrados
que hacen salida mis entrantes.

Norte y sur

Entre el norte y sur de mis deseos,
tú, tan inmenso y pequeño caminar
que camino haces con tus delirios
y pedregoso camino haces al pasar

haces nacer mi poesía al amar,
al hacerme recordar su plenitud
mas si bello y pleno es tu querer
no me hallo sin el brillo de tu luz,

que a cada tibio amanecer
entre los dorados pastos del cielo
lanzo mil versos para perecer
bajo la intensidad de tu silencio,

bajo la soledad de tus palabras,
el escalofrío amargo de tu piel
que me roza en cada uno de tus besos,
que me habla en cada uno de mis versos.

Mi religión

He creido tanto en ti
que hice de mi fe; religión,
la prosa de tus labios
que en tu alma posa alegre
para crear viles deseos
de supuestos viles corazones

y tu andabas por el cielo
sin deberle nada a nadie,
con tus alas y tu pose,
con lo malo y con lo bueno;

que tanto te debo y te estimo
que te pido cada noche
que vuelvas a mi lado
para tener un hombro
en el que apoyarme,

para tener un hombro en el que llorar,
para hacer de tu piel mi poesía
y de mi vida el altar de tus condenas,
pues si hoy te vas de aquí, amigo,

de aquí; mi corazón marchito,
no habrá paz, ni guerra, ni consuelo
que me saque del jardín hermoso
donde reposan mis desvelos.

domingo, 14 de junio de 2015

Frenesí

Me levanto cada mañana con un ojo abierto y el otro cerrado, no quiero ver el sol, me da miedo despertar y encontrarme con tanta miseria, pero tranquilos, no voy a tratar de hacer una de esas críticas ''constructivas'' sobre cómo debería funcionar la economía de nuestro país. La miseria de la que hablo es otro tipo de miseria, es una miseria social que nos va consumiendo a todos poco a poco.

Estoy cansado de escuchar hablar sobre medias naranjas que acaban siendo medios limones; ásperos, fríos y ácidos. Se ha creado una sociedad en la que se busca un amor de película, en vez de un amor de verdad. Hemos dado pie a un prototipo tan exacto de lo que debería ser la vida que cualquier cosa que se salga de la media natural de nuestros pensamientos nos deja de cuadrar, sin darnos cuenta de que por encima de estos predominan inevitablemente los sentimientos que refieren al corazón, pero no aquel corazón que trata de canalizar nuestro riego sanguíneo, sino un corazón que habla en el silencio de nuestras pasiones, que nos anula o nos da alas para volver a nacer tras cada tropiezo, y es que al fin y al cabo de eso se trata, de caer para volver a levantarse una y otra vez.

Somos estrellas fugaces ante un cielo que no sabe si reir o llorar, así que mientras tenga que navegar por sus corrientes voy a reir todo lo que pueda, para que cuando me toque llorar, las lágrimas que nazcan de mi rostro se vean derrotadas por lo que supuso una vida llena de frenesí.

Cansado

Será que estoy cansado de tus besos,
de soñar contigo cada madrugada,
de expresar lo que no expreso
con palabras en miradas.

Será que ya no sé quererte
y sin quererte amarte es pecar
cuando dañarme te divierte,
cuando te divierte mi pesar.

jueves, 4 de junio de 2015

Contigo

Contigo estoy sin mi, mi cielo:
gris, nublado, confuso y perplejo,
acongojado bajo el manto
que supone el calor de tus deseos.

Contigo hace ya que no me encuentro,
que me pierdo cada noche 
sin tu auxilio, sin la luz de tu mirar,
al son de tus reproches,

a la par de tus desamores
cuando desenfundas en mi pecho
tus historias, tus derrotas,
cada uno de todos tus errores

y yo aguantando el cielo
para ver juntos las estrellas,
y yo aguantando el cielo
sin fraguar en tu velero.

martes, 2 de junio de 2015

Tosco

Tenía el mismo olor tosco de quien ha roto ya varios corazones. Su piel segregaba una serie de percepciones inconcebibles a la vista de cualquier mortal, pero verificables por el corazón de hasta el último miserable que se precie con la capacidad de sentir amor. Era algo indescriptible, una sensación inhumana que pasaba por lo inmaterial, por lo inteligible e incluso por las palabras que a cada uno de nosotros nos cuesta tanto, pero tan poco expresar.

Se acercó a mi una mañana fría y fría como ella misma se volvió a marchar sin saber por qué. Iba buscando su corazón por cada esquina, añorando lágrimas ajenas que hicieran resonar las propias lágrimas que nacían desde dentro de sus entrañas.

Su sabor amargo y su tez morena no dejaban indiferente a cualquier amante del buen sabor de la vida que se preciara, pero como todo en ella, fue efímero y aunque siguió buscando sin descanso alguno, jamás conoció pilar cauteloso que fuera capaz de soportar el peso de toda una vida cargada en la miseria en la que se encontraban sus sentimientos de papel; rotos, desahuciados por su propio corazón marchito.

Con el tiempo pudo comprender que los pedacitos de corazón que le faltaban eran los mismos que ella había robado cada una de las veces en las que quiso experimentar el querer, pero no el amor.